planta de donde se hace el tequila

Las voces del pasado relatan la creación divina del agave desde la unión del cielo y la tierra. El dios Quetzalcóatl fue atrapado por la visión estelar de Mayahuel. Ella era una hermosa joven vigilada celosamente por su abuela Tzintzimitl, entre las estrellas que cada noche procuraban evitar la salida del sol.

Tiempo después, bajo el mantón caluroso del valle, brotó una planta que apuntaba al cielo con decenas y decenas de brazos. Esta planta era el agave.

Planta del siglo

Contenidos

  • Planta del siglo
  • De qué forma llevar a cabo tequio Tequila de agave
  • De qué planta se hace el tequila

Tequila: la localidad del agave

la patria del agave: Tequila!

Ubicada en el centro del país, la localidad está entre los sitios mucho más populares del estado de Jalisco, México. A solo 60 km de Guadalajara, Tequila es de forma fácil alcanzable en turismo o en tren. En lo personal, sugiero la segunda opción por el hecho de que te deja atravesar las inmensas plantaciones de Agave. ¡Es un viaje verdaderamente increíble para conocer las bellezas naturales de México!

¿De qué forma se gozan el tequila y el mezcal?

Más allá de que estas bebidas dan identidad al mexicano, ¿de qué manera se gozan de la mejor forma? Rodrigo Cedano lo enseña: “Existe la manera clásico y la manera cosmopolita. Para el mezcal la manera clásico es servirlo en chupetear o caballete y acompañarlo con rodajas de naranja y sal de verme. Para el tequila, la manera clásico es servida en un caballete acompañado de limón y sangrado”.

“La manera cosmopolita representa un cambio desde de qué forma se sirve; se reemplaza el caballete por las mejores copas o vasos creativos de distintas formas y colores. Se tiene dentro la alta coctelería y la mixología para destacar de esta manera los sabores de las dos bebidas por medio de elementos y mezclas novedosas”, añade Cedano.

Fermentando el Agave

A lo largo del desarrollo de fermentación, el agua azucarada se pone en enormes barricas de acero inoxidable, hormigón o madera. Se añade levadura, que transforma a los azúcares en alcohol y dióxido de carbono. En el momento en que el jugo de agave comienza a burbujear, comunmente tras 5 a 6 días, llamamos al espeso líquido que se regresa mosto fallecido (o “muy fallecido”). Mencionamos que ha muerto por el hecho de que la fermentación activa terminó. No hay mucho más burbujas. En este momento entendemos que está ya listo para la destilación.

A lo largo de esta etapa, el mosto fallecido se pone en alambiques y se destila, por lo menos un par de veces, por ley. Esto toma cerca de 5 días a fin de que se realice todo el desarrollo. La primera destilación tiene por nombre ordinario lo que da como resultado precisamente 20% alcohol por volumen (ABV). Para su embotellado, el tequila ha de estar entre el 35% y el 55% ABV. De ahí que es precisa una segunda destilación: para acrecentar el nivel alcohólico y adecentar los sólidos sobrantes de la fermentación. Aquí llegamos a nuestra primera etapa de maduración de la producción de tequila: tequila blanca.

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